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Entrevista a Enrique Gil, director ejecutivo de Legal y Cumplimiento de Tríodos Bank - CTI Soluciones

Entrevista a Enrique Gil, director ejecutivo de Legal y Cumplimiento de Tríodos Bank

Basilea, MIFID, PBC, FTF, FATCA, CRS, CIRBE,… ¿La banca se está convirtiendo en algo difícil de gestionar por la inclusión continua de nuevas normativas?

En los últimos años se ha producido una avalancha de nuevas normativas proveniente de la Unión Europea, el Estado y, en el caso particular de España también de las comunidades autónomas en sus respectivos ámbitos competenciales. Su necesaria implementación y gestión, tanto interna en el ámbito formativo y de inversión como externa en el de la comunicación a clientes, está requiriendo cuantiosas inversiones en recursos humanos especializados y en herramientas y desarrollos tecnológicos. En las entidades de implantación internacional como es el caso de la sucursal española de Triodos Bank, se establecen además requerimientos adicionales derivados de los reguladores nacionales de nuestra matriz y de las Políticas de grupo igualmente aplicables en todos los países en los que el banco desarrolla su actividad.

Las nuevas obligaciones de almacenamiento de información actualizada, el control de riesgos y el reporte sistemático o a demanda de los reguladores son factores que, conjuntamente con la situación del mercado y la aparición de nuevos agentes en el ámbito financiero, pueden llegar a afectar a la rentabilidad y estabilidad de las entidades de crédito.

La globalización de los mercados además conlleva en ocasiones no sólo la necesidad de cumplimientos normativos domésticos, sino también globales, ¿Cómo afronta una entidad la diversidad de normativas a gestionar?

La implantación de los diferentes requerimientos regulatorios debe de ser gestionado como un proyecto individual que debe venir sustentado por tres aspectos: los requisitos legales, el impacto a nivel funcional y operativo y las necesidades de recursos para llevar a cabo su cumplimiento, incluyendo la formación interna y la comunicación a los clientes afectados por las nuevas exigencias documentales y de información. Si bien algunas de las exigencias regulatorias establecen funcionalidades e información común en las que resulta posible establecer sinergias, la diversidad de reguladores y su diferente aproximación especializada  aumentan la necesidad del desarrollo de cada normativa como un proyecto individual e independiente del resto.

¿El cumplimiento normativo se puede considerar como un coste o una inversión para la entidad?

Se puede ver desde las dos perspectivas, ya que si bien el retorno no es directo, no es menos real que cualquier incumplimiento puede conllevar aparejado unas penalizaciones que hacen pequeñas las necesidades de inversión para su cumplimiento.

En el caso concreto de Triodos Bank, donde el cumplimiento normativo y la transparencia forman parte de la filosofía de los documentos fundamentales en los que se basa la actividad del banco desde hace más de 35 años, las consecuencias de los potenciales incumplimientos en el ámbito reputacional podrían resultar más perjudiciales que para entidades más convencionales.

Una entidad como Triodos Bank que se caracteriza por su transparencia ¿se ve aún más en la necesidad cumplir con cualquier normativa y hacerla cumplir a sus clientes?

Conectando con la respuesta a la pregunta anterior y al margen de las anteriores posiciones en torno al cumplimiento normativo de carácter más defensivo, la voluntad de la dirección del banco y  de sus fundadores desde el principio ha sido incorporar a la cultura del banco y a la de todos sus empleados la necesidad y conveniencia de ser extraordinariamente rigurosos con los requerimientos regulatorios. Esto, no solo desde la perspectiva del control del riesgo y de cumplimiento con los reguladores, sino también desde una aproximación de defensa de los intereses de los clientes y otros grupos de interés del banco. Desde este punto de vista, y partiendo de que el Cumplimiento es uno de los principios de negocio que conforman la misión y los valores del banco y que preside su actividad interna y externa, los recursos empleados en el ámbito del Compliance se pueden considerar sin ambages como una inversión susceptible de mejorar la imagen del banco y la coherencia del mismo con sus valores,  lo cual incorpora valor a la organización y a la comunidad de la que forma parte desde todos los puntos de vista.

Esta necesidad de cumplimiento no siempre es bien vista por los clientes, ahí se crea la duda de que el cumplimiento estricto puede llevar a la pérdida de clientes, ¿Cómo actúa Triodos ante dicha situación?

La problemática derivada de los requerimientos de información y documentación a los clientes del banco para cumplir con las exigencias normativas debe de ser tratada a nuestro juicio desde una perspectiva de información y comunicación adecuada dentro de la relación de confianza establecida con los mismos. No solo hay que exigir a los clientes los documentos e información de que se trate,  sino que también la plantilla del banco debe de estar en condiciones de explicar el fundamento y los objetivos de los requisitos regulatorios y su razonabilidad en el complicado entorno actual. Nuestra experiencia refleja que si se explica adecuadamente a los clientes el porqué de las obligaciones que le afectan, éstos llegan a comprender y aceptar de buen grado su cumplimiento. Si el cliente se niega a atender los requerimientos,  en nuestra entidad prima, como no puede ser de otra manera, el cumplimiento de la norma sobre los objetivos de carácter comercial, por lo que si existe la disyuntiva entre perder un cliente o incumplir requerimientos regulatorios, la decisión por la primera de las opciones se impone en todo caso.

La coordinación de la aplicación de una normativa en general afecta a varios departamentos de la entidad: Legal, operaciones, riesgos, atención al cliente, organización,… ¿En qué área o áreas se presenta mayor dificultad de gestión?

El proyecto debe involucrar a todas las áreas por igual, con independencia de que el área de negocio afectada en su actividad o productos debe de ser la que lidere el proyecto una vez haya sido informada por el área legal del banco y se ha realizado el correspondiente análisis de impacto.

El resto de los departamentos (Tecnología para los desarrollos de herramientas necesarias, Recursos Humanos para la formación interna, terceros proveedores especialistas, las áreas de negocio y la Red comercial, Métodos y Operaciones para implantar nuevos procedimientos y procesos, los asesores legales y todas las funciones de segunda línea de defensa como Riesgo Operacional y Cumplimiento, y en última instancia Auditoría)  participan en este tipo de proyectos de implantación de nuevas normativas. Probablemente los departamentos que mantienen contacto directo con el cliente son los que tienen que adaptar más su labor a los nuevos requisitos, que además exigen siempre pruebas documentales o digitales claras de su cumplimentación. Lo anterior, en ocasiones, no se concilia fácilmente con las rápidas interacciones requeridas por los clientes y por las necesidades de eficiencia de los procesos. Por eso el contar con medios técnicos adecuados y la formación suficiente de la plantilla cobran tanta importancia en estos procesos de implantación.

¿Se ve la externalización de gestión como un medio de facilitar a las entidades el cumplimiento de la normativa?

 La respuesta depende del tipo de actividad o procesos de cumplimiento que se pretendan externalizar.

Si se trata de procesos de carácter automático o de trabajos que no entrañen una relación directa con terceros, clientes o reguladores, en aras de adecuar los costes fijos a las necesidades que se pretendan cubrir, sí se puede considerar la contratación de proveedores externos. En Triodos Bank la selección de la empresa proveedora no solo debe de superar los correspondientes filtros objetivos de capacidad y experiencia acreditada (no se debe de olvidar que la responsabilidad frente a los reguladores siempre es del banco, aunque se haya externalizado el proceso de cumplimiento de que se trate), sino que los proveedores externos también deben de cumplir determinados requisitos de carácter cualitativo que permitan controlar que los proveedores relevantes alcanzan determinados estándares que los alineen suficientemente con la misión y los valores del banco.

¿Qué dificultades presentes y futuras se plantean en el mundo bancario en lo que se refiere a cumplimiento normativo?

En la actualidad y probablemente en los años venideros la regulación cobra una importancia de carácter estratégico en la planificación de la actividad del banco.

Las inversiones y costes derivados de la creciente influencia de la legislación emanada  de las diversas fuentes antes comentadas van a determinar los presupuestos y la asignación de recursos necesaria para este propósito esencial.

No obstante la trascendencia del impacto en recursos y las potenciales graves consecuencias en caso de incumplimiento involuntario, tanto económicas como reputacionales, tenemos que mantener la confianza en que los requerimientos regulatorios se racionalicen en el futuro mediante la coordinación entre las diferentes instancias administrativas afectadas de forma que se eviten duplicidades virtuales de obligaciones, o sistemas de control de riesgos de la misma naturaleza provenientes de diversas instancias o autoridades actuando cada una desde su perspectiva autónoma y aislada.

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